

De la mesa al hogar
Todo comenzó en nuestra sala, cosiendo abrigos con retazos seleccionados para proteger a nuestros propios compañeros del frío. Queríamos prendas cómodas, duraderas y llenas de personalidad.
Hoy, ese pequeño proyecto familiar se ha transformado en un taller dedicado en Celaya. Cada costura sigue haciéndose con el mismo cuidado artesanal, vistiendo a mascotas queridas en todo México.


